Justin Stewart es un joven estadounidense que nació con una forma muy inusual de nariz. Los médicos diagnosticaron “displasia nasofrontal”. Como dice Justin: “No es una nariz, solo es un trozo de piel con orificios nasales”.

No fue fácil para él en la escuela, sus compañeros de clase se reían constantemente de su apariencia e incluso le dieron el apodo de “Voldemort” (personaje de “Harry Potter”). El chico se sentía muy mal, no le gustaba mostrarse en público, evitaba mirarse en el espejo y simplemente odiaba su apariencia. Su única persona de apoyo y que lo consideraba único era su madre. Gracias a ella, cada día se volvía más seguro de sí mismo.

Fue toda una sorpresa para Justin cuando recibió una oferta de una agencia de modelos en las redes sociales. Lo invitaron a una sesión de fotos. Al principio, se sentía muy incómodo e inseguro, pero poco a poco se fue acostumbrando al papel de modelo.

Sus fotografías llamaron la atención de varias marcas importantes y firmó un contrato lucrativo con una de ellas. ¡Esto era algo que Justin ni siquiera podía soñar!

Actualmente, este joven colabora con reconocidas empresas como Tommy Hilfiger, Wrangler y Adidas.

Justin comparte que está ahorrando dinero para invertirlo en su educación, ya que planea ingresar a la universidad y obtener un título en comunicaciones y relaciones públicas.
La gente solía insultarlo y él no creía en sí mismo. Pero lo que lo avergonzaba resultó ser el camino hacia el éxito para Justin.